El curso Envejecimiento Saludable: Promoción de la Salud y Prevención de la Dependencia está dirigido a profesionales sanitarios y sociosanitarios implicados en la atención a personas mayores, incluyendo enfermería, TCAE, fisioterapia, terapia ocupacional, medicina, psicología sanitaria, trabajo social, profesionales de atención primaria, gerocultores/as y personal de residencias y centros de día.
La formación proporciona una visión integral del envejecimiento desde una perspectiva preventiva, centrada en la promoción de la autonomía funcional y la mejora de la calidad de vida. Se parte del análisis de los cambios biológicos, psicológicos y sociales asociados al proceso de envejecimiento, diferenciando claramente el envejecimiento fisiológico de la fragilidad y la dependencia.
El programa profundiza en la valoración geriátrica integral, el uso de escalas de evaluación y la detección precoz de síndromes geriátricos y factores de riesgo funcional. Se abordan herramientas prácticas para identificar señales de deterioro físico, cognitivo y social antes de que evolucionen hacia situaciones de dependencia.
En el ámbito preventivo, el curso desarrolla estrategias aplicadas a la promoción de hábitos saludables: alimentación equilibrada, hidratación adecuada, ejercicio físico adaptado, higiene del sueño, prevención del sedentarismo y adherencia terapéutica. Se trabajan también intervenciones dirigidas a prevenir caídas, malnutrición y deterioro funcional progresivo.
Además, se analiza la dimensión emocional y social del envejecimiento, abordando el bienestar psicológico, la soledad no deseada, el duelo, la estimulación cognitiva y el apoyo a cuidadores. Se incorpora el enfoque de atención centrada en la persona y la humanización del cuidado como pilares fundamentales del trabajo profesional con personas mayores.
El último bloque se orienta al diseño e implementación de programas comunitarios de promoción de la salud, coordinación interdisciplinar y utilización de recursos sociosanitarios disponibles, permitiendo al alumnado aplicar lo aprendido en entornos reales.
Se trata de una formación estructurada y práctica que capacita al profesional para diseñar intervenciones preventivas eficaces, reducir el riesgo de dependencia y favorecer un envejecimiento activo, saludable y centrado en la persona.